
Apenas 50 años después de la llegada de los Españoles, esta hermosa tierra poblada en su mayoría por indígenas tribales, ya era conocida con el nombre de San Cristóbal de Catacamas. Eran los albores del mestizaje (1539), el porvenir del simbiosis cultural, se iniciaba el largo camino de la rica historia del municipio más extenso y de mayor porvenir en Centroamérica.
En el año de 1764, Catacamas fue elevada a la categoría de pueblo, terminando esta circunscripción por primera vez una corporación municipal que se convirtió en autoridad de este término jurisdiccional ya que antes de este acontecimiento lo que regía estas comarcas eran los jefes consistoriales, concepto más bien ligado al poder de la iglesia católica detentaba en ese entonces, compartiendo sus responsabilidades propias de la autoridad civil cuando aun no se realizaba la separación del Estado y la Iglesia, dando lugar a la confusión de roles de cada entidad.
Posteriormente (1704) se le llamo San Francisco de Catacamas, en clara identificación a su patrono San Francisco de Asís. Para finales del siglo XVII se conoce simplemente como Catacamas. Es de hacer notar que en el año de 1791 formaba parte del Curato de Manto, primera cabecera departamental de Olancho.
Ya en la división política territorial de 1889 aparece formando parte en su condición de municipio del Distrito de Juticalpa - es la era de la República. Después de la independencia (1838) fue creado oficialmente el Municipio de Catacamas. Para el 24 de Enero de 1898 recibe el título de Ciudad, siendo Presidente de la República el Doctor Policarpo Bonilla. Fungía como Alcalde de este término Don Demetrio Jiménez.
Catacamas -pueblo de indios- según historiadores, nombre de origen polémico, como difícil y trascendente el devenir histórico de esta hermosa región del país. Vale recordar las versiones populares de donde posiblemente se origina su nombre: Katac-Amac, cacique copaneco que se trasladó de esa comarca a estas tierras orientales y de la cual consideran algunos se deriva el nombre de Catacamas. El maíz -"hombres de maíz"- diría Asturias, a estos indoamericanos, que sobre sus camas de cuero golpeaban las mazorcas produciendo un sonido muy propio característico: Cata, Cata, Cataca, Catacamas y de allí el nombre de esta Ciudad.
Antropológicamente comentan otros más sabidos "Catacamas" es una palabra de origen Nahual (El lenguaje nahua), de la comunidad de los Nahua -"Nahoa"- para muchos, "Etimológicamente". Según estos, Catac, quiere decir, irse, andar, Camas, quiere decir dormir, por asociación, Catacamas significa "irse a dormir".
Elaboraciones históricas surrealistas, unas talladas alegóricas, otros, estudios diplomáticos incompletos, tal vez la verdad, habrá que ahondar con sabiduría, paciencia y seriedad el origen y significado auténtico de la palabra Catacamas, de por si enigmático, para darle contenido propio y lucido o la veldad oriental más importante del país.